A
ntes de API Manager, cada pago de una declaración aduanera exigía un ir y venir manual entre el banco, el Tesoro Público y Aduanas: el cliente pagaba en agencia, recibía un justificante en papel y lo llevaba físicamente a Tesoro Público y a la Aduana, que a su vez tenía que verificarlo por sus propios medios. El proceso era lento, propenso a errores y difícil de auditar.