E
n la dirección tecnológica de un banco, la pregunta más urgente suele ser también la más difícil de responder rápido: ¿qué está caído ahora mismo, desde cuándo, y quién lo está resolviendo? Sin una herramienta común, esa información vive repartida entre llamadas, correos y la memoria de cada técnico.
El SGEC centraliza el estado de todos los entornos críticos de la entidad —core banking, SWIFT, compensación, red, infraestructura y seguridad— y lo presenta en un cuadro de mando donde dirección y responsables técnicos ven de un vistazo qué está en rojo, qué está en ámbar y qué opera con normalidad. Cada incidencia queda registrada con su descripción, las acciones en curso, el plazo comprometido y su resolución final, construyendo un historial auditable.